loader image

!Estas perlas escondidas que encontré en la biblia te encantara!

Hoy quiero compartir algo que encontré en mi lectura y estudio de la Biblia. Fue un pasaje que fortaleció mi fe, y confío en que también puede fortalecer la tuya. Está en Éxodo 15:22-27, un relato que nos muestra el amor y la previsión de Jehová en momentos de dificultad.


Tres días sin agua

Después de haber visto la poderosa liberación en el Mar Rojo, los israelitas comenzaron a caminar por el desierto. Pasaron tres días sin encontrar agua. Imagina lo que eso significaba: calor intenso, cansancio acumulado, niños, ancianos y animales sedientos. Humanamente hablando, parecía una situación desesperante.

Al llegar a un lugar llamado Mará, por fin encontraron agua. Pero el alivio se convirtió en frustración: aquella agua era amarga e imposible de beber.


Jehová escucha el clamor

En medio de la angustia y de las quejas del pueblo, Moisés clamó a Jehová en oración. Y Jehová respondió de manera amorosa, mostrándole un árbol que, al arrojarlo al agua, la volvió dulce y potable.

Este detalle nos enseña que Jehová nunca se desentiende de nuestras necesidades. Puede permitir que pasemos por situaciones difíciles, pero no porque se haya olvidado de nosotros, sino porque quiere mostrarnos su poder, su cuidado y enseñarnos a depender de él.


Una lección de confianza y obediencia

En ese mismo lugar, Jehová estableció una norma para su pueblo: si ellos escuchaban su voz y obedecían sus mandamientos, él los protegería y los sanaría. Con eso les recordaba que no debían medir su amor por las circunstancias, sino por su fidelidad constante.

Cuánto nos anima recordar esto: Jehová siempre actúa para nuestro bien, aunque en el momento no lo comprendamos.


Elim: la bendición preparada de antemano

El relato no termina en Mará. Después de aquel momento difícil, los israelitas llegaron a Elim, un lugar con doce manantiales y setenta palmeras. Allí encontraron abundancia de agua y sombra refrescante.

¡Qué hermoso ver la diferencia! En Mará, apenas agua amarga; en Elim, abundancia y descanso. Eso nos enseña que Jehová no solo nos da lo necesario, sino que muchas veces ya tiene preparado algo mucho mejor de lo que imaginamos.


Una aplicación para nosotros

A veces sentimos que caminamos por un “desierto” en nuestra vida. Quizás enfrentamos problemas económicos, una enfermedad, preocupaciones familiares o angustia emocional. En esos momentos, podemos pensar que Jehová se ha olvidado de nosotros.

Pero este relato nos recuerda una verdad reconfortante: Jehová nunca olvida a sus siervos fieles. Puede que ahora solo veamos agua amarga en nuestro camino, pero más adelante nos espera un “Elim” preparado con amor.


No nos rindamos en la prueba

Los israelitas se desanimaron en Mará, pero si hubieran sabido lo que Jehová ya tenía listo en Elim, habrían encontrado fuerzas para seguir caminando un poco más.

De la misma manera, cuando nuestras pruebas parecen insoportables, necesitamos recordar que Jehová está trabajando a nuestro favor. La salida puede estar más cerca de lo que pensamos.

Por eso, en vez de quedarnos en la queja o el desánimo, sigamos avanzando con fe. Oremos como Moisés, confiemos en que Jehová tiene la respuesta, y mantengamos la obediencia, aunque nos cueste.


Jehová nunca se olvida

Este relato de Mará y Elim no es solo historia. Es un recordatorio vivo de que nuestro Dios es amoroso, previsor y fiel. Él sabe exactamente lo que necesitamos y cuándo lo necesitamos.

Si hoy sientes que estás en Mará, no pierdas la esperanza. Jehová ya tiene preparado tu Elim. Solo espera un poco más, confía un poco más y sigue caminando. Muy pronto verás cómo Jehová transforma la amargura en dulzura y el cansancio en descanso.


Conclusión

Éxodo 15:22-27 nos enseña que aunque la vida tenga momentos amargos, Jehová nunca se olvida de sus siervos. Él siempre tiene un plan y una bendición preparada.

Así que no nos detengamos en Mará. Sigamos adelante, porque la abundancia de Elim está más cerca de lo que imaginamos.

Jehová nunca falla.

Deja un comentario